jueves, 19 de junio de 2014

Where Home Is


 Incontables son las veces que la gente me ha preguntado donde está mi hogar, y el encontrar la respuesta adecuada siempre me genera confusión interna. Hace un mes viajé a Australia simplemente por cuestión de visados, en Asia lo llama “Visa Run”, y no es más que cruzar la frontera para volver a entrar con un nuevo visado. Ésta fue la primera vez, de la que tengo memoria, que me subí a un avión con ningún deseo de partir… Dónde como un niño regañado me senté resignada en mi asiento con ventanilla para volar a otro lugar, porque por primera vez el Uncle Sam local no me permitía quedarme. Todo esto viene porque al llegar a Australia no tardé ni horas en sentirme feliz de estar por esas tierras rojizas, pero porque me di cuenta que la definición hogar, tal cual ser vivo, evoluciona, se adapta y nunca permanece inmutable.



Hay tantas cosas que llamo hogar que perdería la cuenta, tengo en el corazón una isla tropical rodeada de corales, sin electricidad o agua potable donde la gente cuelga de hamacas y entre teteras bailan sin parar, mi hogar. Tengo un rincón que huele a pólvora donde por las venas corre horchata, la siesta es religión y donde las verdades se dicen a la cara, entre cañas y con amigos. Y es que según Vincent es mi centro de operaciones, pero para mí el lugar donde nació la Paella también es mi Hogar. Mucho más al sur, diríamos que algo invertido hay otro rincón donde el suelo late de vez en cuando, de verdes montañas donde la gente anda descalza y donde si hiela de madrugada tienes un perfecto día soleado asegurado, mi hogar. Entre palmeras, iguanas y colibrís, mi pequeño paraíso tropical, un valle que emana frescura donde las guacamayas interrumpen los silencios, donde eres catiruso, café con leche, negro o chino pero al final tu color dará igual porque todas somos reinas y papitos, donde ser revolcado por las olas los fines de semana es la mejor diversión y donde sobre todo pasé de bebé, a carajita y luego acabé señorita, lugar que atesora infancias empañado en una atmósfera de nostalgia. También mi hogar.


Y es que cuando la gente me pregunta cuándo fue la última vez que fui a mi hogar yo respondo: ¿Cuál de todos? Porque al final comprendí que hogar puede haber más que uno y sobre todo porque hogar no es un lugar, sino un sentimiento, la gente, ese yo que sé que te recorre el cuerpo cada vez que vuelves… como cuando te pones nervioso al ver a alguien que te gusta, un qué sorpresa me tendrás preparada o que precioso estás. Porque no importa donde vayas o el tiempo que pase, tu hogar siempre se siente igual y entonces piensas que parece que no hubiera pasado el tiempo jamás. Y es que hogares tengo varios, y sobre todo he aprendido que los hogares no son los lugares sino personas. Familia tengo una, pequeñita pero maravillosa; cabezona, ruidosa, esparcida, dulce y entregada… Incondicional. Pero por suerte he aprendido, o mejor dicho descubierto, que familia no solo hay de sangre sino también de corazón. Porque mi historia  cruzó en mi camino hermanas, hermanos, madres, padres y hasta abuelos que estuvieron ahí, me quisieron y dejaron su marca. Porque la familia te cuida, la familia te quiere, la familia discute pero no pelea y porque la familia es lo que hace un hogar.

Hogar es ese sentimiento calentito que te entra dentro cuando lo recuerdas, esa nostalgia de volver y esos dulces recuerdos. Hogar es eso que te reconforta cuando estás triste y que compartes orgulloso cuando tienes oportunidad. Hogar son esas arepas que cocinas que lo curan todo, esa sensación de estar en casa que te da el estar en el agua, ese cosquilleo que te da el olor a pólvora o esa paz que te da una hamaca. Hogar es ese lugar donde feliz pasarías una vida, hogar es eso que eliges tu.

Pero respondiendo a esa pregunta que a la gente le encanta hacer: cuando fue la última vez que fui a mi hogar, yo respondo –A cuál de todos? A mi hogar hogar? Pues si a Caracas te refieres fue en las navidades de 2008. Y es que al final, home is where your heart is….



Hoy 20 de Junio hago 1 año en Nueva Zelanda. Sin dejar pasar desapercibido el sutil detalle de que en los casi 10 años que llevo fuera de casa es este el periodo mas largo de tiempo en el que he vivido de forma continuada en una misma ciudad. Supongo que este detalle dice bastante de cómo me siento respecto a este verde rincón. I like it here…



Esto lo escribí el 24 de mayo, porque me apetecía y porque me había dado cuenta que llevaría en poco menos de un mes un año entero en Christchurch. Mi papá me mando un mail con una pequeña colección de fotos de cuando vivía en Venezuela y me escribía:


"Hola Tine. Estoy escaneando fotos, .... y fotos, .... y fotos, .... y fotos...Te envio unas para que recuerdes que tienes un mundo enorme de amistades, una mas pequeño de familia, pero uno INMEEENSOOO de recuerdos.Un besote, Tu Petarcito”


Sin saber lo que yo escribía o porque quería las fotos, creo que dio justo en el clavo. Y entonces con una sonrisa en la cara lloré. Y es que así se siente el hogar, un abrazo calentito... que lo cura todo... que derrocha amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario