jueves, 5 de diciembre de 2013

Lincoln University

Entre campos hay un pequeño rincón donde los granjeros van a estudiar. El aire huele a estiércol, ovejas y vacas rodean el campus y la entrada de la biblioteca está repleta de botas de hule cubiertas de barro que por norma, higiene y sentido común deben dejarse en la entrada. La moda no existe y la tendencia es dominada por pequeños shorts tipo deportivo que son mitad de un color y mitad de otro color, que son llevados con orgullo y sin importar el frío que haga con cholas y un top o chaqueta que varía en grosor y aislamiento dependiendo de la época del año (es decir polar, chaqueta de plumas de ganso, suetercillo o camiseta….) pero de la cintura para abajo el clima no afecta la vestimenta. Extraño, no?


 



No importa con quien hables, todo el mundo sabe que es una universidad de granjeros y toca aclarar que a pesar de su fama existen otras carreras que estudiar y que yo NO ESTUDIO NADA RELACIONADO CON LA AGRICULTURA O LA GANADERÍA. Y es que esta pequeña universidad es acogedora igualmente. Sus tareas infinitas y su pequeño tamaño recuerdan a la época de bachillerato, donde los profesores te conocen por tu nombre, las tareas inundan tus días y al final todos los estudiantes acaban conociéndose.




Aparte de ello el sistema funciona bastante bien y hay diferentes asociaciones y clubs a los que puedes unirte, desde el club de “DISFRUTE DE LA COMIDA”, el Club de Montañismo, Remos o incluso de de las “Damas de Lincoln”. Si es que para los gustos los colores y aparte de ello la universidad organiza una Happy Hour cada par de meses pare los estudiantes internacionales con comida y bebidas, simplemente para que socialicemos entre nosotros, para que quien quiera preguntarnos sobre nuestras universidades también pueda venir y porque sí. La cocina industrial que prepara comida para todos los estudiantes que viven en el campus también hace jornadas de cocina donde hacemos el típico Pavlova en cantidades industriales o cocinamos y decoramos una infinita cantidad de Cupcakes. Además se organiza una noche internacional donde quien quiera puede cocinar comida típica de su país de origen, hacer bailes típicos, música o lo que quiera (todo pagado por la universidad) Increíble los recursos que se tienen aquí, como se nota que los estudiantes pagan una locura de precios y que hay dinero. Si por hacer cosas hasta la gente que estudia recreación organiza unas mini olimpiadas con juegos varios para practicar sus habilidades de organización de evento y demás, cosa que para ellos será tarea pero para todos los demás que somos bienvenidos a participar es una mañana más al sol entre juegos y amigos.


El terremoto de hace tres años también afecto este pequeño lugar, el 20% de los edificio han sido desalojados y cerrados por lo que la mitad de la biblioteca está cerrada, hay edificios fantasmas y las canchas techadas de basquetbol se han convertido en un improvisado comedor. Aún así todos te saludan con una sonrisa y los ánimos siguen alegres y es que Lincoln tiene el encanto de una pequeña universidad donde eres más que un número, eres una cabeza pensante capaz de opinar… un individuo.

El sistema aquí es opuesto al europeo, en España o Alemania el semestre va bastante ligero y prácticamente el 100% de la nota depende de un trabajo o un examen final. Aquí es lo opuesto, y tu nota se divide en una infinidad de pequeños trabajos que consumen tus mañanas, tardes y noches, las cuales a pesar del esfuerzo que requieren siguen valiente un ridículo porcentaje de tu nota final. Aún así no hay apuntes, las clases se basan en discutir, pensar y opinar, nadie te dice qué pensar, como resolver los problemas y tu solo en tus propias aventuras aprendes a sobrevivir. Sin duda un sistema que en mí a funcionado de maravilla y que a pesar de las noches sin dormir me ha enseñado en unos meses más de lo que jamás he aprendido en la universidad.



La fauna es más particular, aquí están los neozelandeses que no se les ve mucho por ahí o que por alguna razón no se mezclan con los extranjeros. En cuanto a nosotros, los estudiantes internacionales tenemos una gran variedad. Principalmente europeos y norteamericanos. Diría que faltan más latinos por ahí, pero que se le va a hacer… Con mi mexicanito y mi argentina me sentí más que feliz, que solecillos llenos de sabor que me recordaron lo sabrosa que es la gente por ahí pro el sur.

Y es que Lincoln ha sido en definitiva una interesante experiencia, tal vez no había mejor forma de pasar mi último semestre de clases universitarias que así. 

Increíbles amistades, mucho estrés e infinidad de experiencias. Una delicia...

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