domingo, 14 de octubre de 2012

gorila dreams


            En un mundo ideal estaría poniéndome vacunas y preparándome para salir en un mes hacia Camerún. Había encontrado unas prácticas en el Parque Nacional de Korup que sonaban como  un sueño. De esas experiencias que pueden ser un sueño o una pesadilla, pero de las que de cualquier manera saldrías con mucho más conocimiento y habiendo crecido muchísimo (como persona y como profesional). Del sueño desperté hace una semana y poco, cuando me dijeron que por parte de la Administración, algo así como el Ministerio Forestal, no les interesaba tenerme ahí porque ellos solos podían arreglarse (cosa con la que no están de acuerdo las organizaciones internacionales que llevan años en la zona y que serian las que me acogerían).

            Tristeza… si un poquito. Peor por alguna razón me esperaba malas noticias al ver que tardaban demasiado en contestarme. Alegría… pues no demasiada, mas que alegría algo así como abrumada o desbordada. Dicen que se cierra una puerta y se abre otra, pero en mi caso se cerró una puerta grande, verde y maravillosa por la que soñaba con pasar y en su lugar se abrieron infinidad de puertas de distintas formas, tamaños y colores. Tal vez lo mejor o lo peor que podría haber pasado. Volver a cero pero con la posibilidad de re empezar de nuevo.

            Por ahora los gorilas seguirán siendo un sueño, pero mil posibilidades más aparecen frente a mí. En Noviembre lo más probable es que me vaya a Barcelona a vivir con mi Kathy, mi hermana mayor. Aprovechare para saborear una ciudad nueva, disfrutar de mi hermana y de amigos de los que te conocen desde que eras un renacuajo rubio con pelo de seta. Y mientras pienso en nuevos destinos, nuevas oportunidades y el corazón que se me acelera solo con pensar en estas nuevas aventuras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario